domingo, 29 de marzo de 2020

Perpetuar la excepción


El Coronavirus se despliega y esparce sin diferenciar absolutamente nada. Todo es una tábula rasa, todo está por ser escrito y, para un virus como hecho biológico, la cultura, las fronteras, el mate que tengo a mi lado (tomado en la soledad de la cuarentena y desinfectando a cada momento) y cualquier otra cosa (objeto que referenciamos entre significantes y significados), no existe. El virus pone en excepción a todas nuestras naturalizaciones. El virus nos demanda comportamientos incómodos. Nos altera, nos pica, nos estornuda y nos saca del lugar apacible de microconsensos que nos rodean y tranquilizan. La anestesia desaparece y, ante la incomodidad de no poder salir a comprar un alfajor (se puede pero para el virus tampoco hay antojos ni alfajores), nos resta pensar en algunas cosas que no acostumbramos pensar.

¿Pensar qué? Creo que pensar nuestras asunciones. Pensar todo lo que se ha caído desde Wuhan hasta Río Tercero, desde Bell Ville hasta Christchurch. Se cayó mucho, se sigue cayendo mucho pero intentemos un corte con fecha el día de hoy, 29 de marzo, seguido de una humildísima reflexión entre la indecisión de qué almorzar y no saber bien qué día es más allá del calendario; capaz lo único que no se vaya a caer como la esperanza de no perderle pisada...

Pensar por ejemplo que el virus no se puede maquillar ni decorar. No hay complejo mediático, no hay asociación despolitizante ni interés económico que pueda poner en una vitrina a esta pandemia que nos pica y molesta. El virus es acto constante, duro y puro. Es realidad. No hay posibilidad de embellecerlo y lucrar con él. Pero, para el contraste, hay otros virus que son distintos. Con los que sí es posible. El neoliberalismo, por ejemplo. Ese sí puede ser maquillado y decorado. Si tuviera que ir a las metáforas, diría que en su esencia, es el gran río tormentoso que acecha con destruir nuestras humildes barcas mientras escuchamos, nos dicen y repiten, que en realidad son los chorros del mejor hidromasaje al que podamos aspirar. Es un río lleno de piedras, es decir, de peligros como el desempleo, la contaminación y discriminación. Pero nos hablan de que son los picos del éxito a alcanzar a través de las fuerzas ilimitadas que residen dentro nuestro; motorizados por el mérito, queremos escalar lo que el otro (prójimo innegable de la aventura humana) no puede. Probablemente su sueño acabe allí, su barca choque, se hunda y quienes en privilegios podamos, escalaremos la piedra para, magullados y lastimados, reclamar el éxito de haber llegado... a su pico, a su mitad, al primer tercio. A algún lugar. Arriba de unos, abajo de otros. Pero mérito propio, calidad de origen. Cuenca cultural, río neoliberal, desembocadura abismal. 

Navegada la metáfora y reteniendo la imagen, volvamos a lo de pensar. Necesitamos pensar en todas las promesas hechas desde que la historia terminara en Berlín 1989 (zambullida al río), como los libros terminaban en el Fahrenheit 451 de Bradbury. Ya así, en orfandad de alternativas, las promesas de progreso indefinido, de sueños interminables, de recursos inagotables se volvieron nada ante las dificultades tan ciertas del virus actual, el biológico, que nos lo confirma, día a día, momento a momento, con la cuarentena en los hombros, que no se trata de individuos, sino de comunidades. 

Un paso más y nos vemos pensando una de las cuestiones más importantes: la libertad. ¿Qué nos dice el Coronavirus de la libertad? Mejor, ¿qué nos dice de la libertad como nos enseñaron desde 1989 hasta acá? ¿La recuerdan? Más o menos era así: una libertad individual que me habilita a escalar la pirámide social a través de pura, única y exclusivamente mi esfuerzo depositado en trabajo y empeño, como con las piedras en el río. Es muy clara. La venía viendo día a día en la tele, la radio, las redes y los diarios. Disfrazada, maquillada, encorsetada. Hecha "linda", "deseable". ¿Alguna vez lo pensamos así? ¿Alguna vez nos escuchamos comentar que lo que tengo es porque YO lo logré? Porque a mí nadie me regaló nada, porque YO me levanto temprano todos los días y corro 10km y me ducho para llegar primero al trabajo. Hoy el velo se corre (el coronavirus nos hace "el favor") y vemos que (y quiero atención acá): no es que ésta no exista ni que sea parte, pero nos la entregaron sin su contrapeso, su contracara necesaria para el equilibrio (como todo lo deseable en la vida): el hecho de que esa libertad es imposible si no contempla las libertades del entorno, de quienes me rodean. Claro, estoy asumiendo algo sobre lo que espero haya consenso: la empatía, la solidaridad como valores humanos fundamentales. Si no están entre tus principios fundacionales, andá a comprarte un alfajor (ojo con la cana), te puede estar haciendo falta (aparte de alcohol en gel).

Quienes sí consideramos que empatía y solidaridad están al corazón de cualquier construcción socio-política con futuro sustentable para las grandes mayorías, no hay otra forma de entender la libertad. El caso está quedando asentado de a poco con los manotazos que todos nuestros Estados (y por extensión nosotros) vienen dando para alterar el rumbo de las cosas y no perder a la humanidad en el intento. Excepcionalmente, si consideramos al neoliberalismo ("mercado") la triste regla hasta aquí, los Estados están revirtiendo sus prácticas ante los desafíos del virus. Irlanda estatiza la salud privada (¿¡populismo!? ¿En ésta época del año? ¿A esta hora del día? ¡¿Y precisamente en su cocina?!... ¿puedo ver?), Estados Unidos inyecta 2 billones de dólares al circuito económico, Francia suspende pago de alquileres y servicios públicos. El FMI (sí, el mismo) propone políticas contracíclicas para evitar mayores problemas y, las redes se inundan de una certeza: quedate en casa, stay at home, bleib zu Hause, porque si no lo hacés, mi sólo esfuerzo, mi propias fuerzas, mi mérito no me van a salvar. Se acabó el relato de la aventura individual, EXCLUSIVAMENTE individual.

Si pasado todo este enorme desafío tuviéramos que mantener una excepción, debería ser esa: pensar que nada es sino una construcción colectiva donde el equilibro es la clave para una libertad genuina. El equilibrio entre lo que YO puedo para que otros también puedan y así retroalimentar este breve y pintoresco ciclo: yo y muchos queremos un alfajor, el quiosquero lo tiene y lo vende e ingresa lo que necesita para comprarle alfajores a la fábrica, que vendiéndolos genera lo que necesita para invertir y pagar salarios, para que sus empleados puedan comprarle un alfajor (de postre) a sus hijos que esa noche van a tener una buena cena para ir colegio tranquilamente. A estudiar, con salud, sin miedo, sin Coronavirus... pero también sin discriminar, sin relegar, sin bloquear. En suma, sin neoliberalismo.

Ojalá sea esa la excepción que podamos perpetuar.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Al ser alado y este miedo humano.

El miedo acecha y la tierra se mueve.
Hay un aire de angustia que acelera el corazón.
Sin necesidad de mucha búsqueda,
Encuentro facilmente la razón.

Los subterfugios propios son infinitos.
Mas me atrevo a dar pasos fuera de mí,
Mayores son los precipios que amenazan
Y la vida comienza así a caminar descalza.

Surgen entonces los dolores en la planta.
Doy pasos que siento firme pero que luego me sangran.
Tengo un dolor ardido por buscar ser distinto.
Por rebelarme a los principios conocidos.

Al orden establecido que dicta el destino.
A ese que no tolera desafíos y que dentro mío condiciona el sentido. Y mis latidos.
Teorizo pero la práctica me golpea como castigo.

Porque llevo el miedo y la miseria dentro mío. Soy el juez que se condena a sí mismo. Y no puedo escapar. El camino se hace angosto y la espesura duele.

Porque habiendo conocido al ser más amable culpa es no corresponderse con su aire. Su vuelo dinámico y colorido. Ese andar suyo de libertades que tuercen caminos.

Tengo miedo de que no me crezcan las alas para acompañarle en el ascenso. En el azul de cielos que existen para verle brillar. De tanta libertad. Y amor. Y amistad.

El camino sigue bajo mis pies y el vuelo muere en el momento del despegue. Porque estoy pegado a todo lo que no me deja desprenderme y estremecerme.

Mi lugar es una construcción y su lastre es el miedo. Ya repetido. Ya reiterado. Lo menciono desesperado. No puedo apartarlo. Me cuesta aceptarlo.

Pero tampoco puedo rechazarlo. Es donde estoy anclado aunque intento. Vuelvo entonces la vista hacia ese ser alado que mira el cielo y a mí como humano.

Y sonríe ante mis miedos y dolores.
Me hace pensar que puedo alguna vez superarlo. Al lastre. A la condición cultural y propia de verme fatigado.

De penurias. De temores. De tantas redes de dolores. Quisiera ser más ductil y empaparme de sus valores. Sus corajes. Sus eternas y bellas sensaciones.

Algunas veces desciende de su vuelo y me susurra que yo también puedo. Que las alas crecen cuando estamos en vuelo. Que de lo contrario todo es peso sin acciones

Pasividad de las emociones y lucha perdida contra las constricciones.
Determinismo de lo dado.
Contradicción a mis sueños y sensaciones.

Al ser alado no puedo sino gritarle que espero que su vuelo algún día me inspire a surcar cielos mejores. Volar al lado suyo.
Ya madurado... y sin temores.

lunes, 19 de junio de 2017

Hasta ella, siempre.

Te amo porque me llamás compañero..
Madurando luchas por encontrar otro rumbo, cuando el abrazo y el beso son por la honestidad que estructura la elección, de abandonar las imposiciones, de librarnos de la condición cultural y ver cómo las calles se ensanchan con vos.

Te amo por lo potentente de tu voz..
Gritando los pulmones por nuevos aires y nuevos seres, por más banderas y eternos amaneceres, bancando el lienzo militante que se alza sobre el asfalto frío de la violencia de las ciudades de furia.

Et amo también por tu ánimo irreverente..
Redentor mío ante la dureza de mis prejuicios, humildad tuya para entender mis conflictos, dándome calma, respetando mi ritmo, sonriendo cómplice al verme disfrutar de lo que antes negaba.

Te amo, sin eternidad ni plazos fijos...
Porque tu geografía deteriora los mapas del romanticismo, lleva a crisis las economías y me permite pensar nuevas reglas y antropologías. Reglas subvertidas. Un mundo sin bancos ni promesas vacías.

Te amo hasta los confines de tu ideología
Por el egoismo de querer estar bien y ser mejor, enclavado en la contradicción de saciarme para solidarizarme, trayendo a cuentas que sin prójimo no hay uno, ni fiestas ni banquetes ni mañanas ni rocío.

Te amo porque no hay objeto, ni amos ni dominios.
Porque no existe otro tiempo que el del momento, afianzado en memoria que registre el trayecto, para siempre tener en cuenta que vivimos para ser un constante nuevo proyecto.

Te amo

Hasta ser libres

Y te espero

Para que traigas en brazos

La victoria de todxs.

Hasta ella, te amo.

Hasta ella, siempre.

lunes, 12 de septiembre de 2016

A mí me gustaría besarte en la calle.

A mí me gustaría besarte en la calle.
No como provocación ni como acto desenfrenado. Quisiera besarte porque me resisto a que lo profundo sea privado. Privatizado. Quiero amamantarte en la calle. A los ojos de Dios y del Diablo. Del Cura y del Vago. A tus ojos. Quiero que cerremos los ojos… y abramos los labios. Me gustaría. El beso público. El beso común(itario). Público porque nos persigue el mercado. Desde 1492 a hoy, desde Wall Street hasta Carnegie Hall. El beso tiene que ser homologado y sucumbir al control de calidad. De los que no besan en primera cita porque está mal. Porque hay que conocerse. Porque hay que contenerse. Ni hablar de petite mort. Entonces, ¿qué van a decir si nos ven haciendo lo que ellos no se atreven? No porque no puedan… porque no quieren. Pero, de paso, porque los han convencido de que no deben. Y así entonces, no nos dejan. Y (se) reprimen.
A mí me urge besarte en la calle.
No por hacernos los malos. Quiero hacerlo antes de que nos quiten las ganas, que le pongan precio y las manden a la góndola. Seríamos entonces parte más del desfile infinito de seres remotos…. Bajo control-remoto. ¿Los viste? Esos a batería. Los que cambian de canales y ven seres invisibles. Los que anhelan ser parte del show famoso, pernicioso, oloroso, monstruoso de la silueta paqueta, de la motoneta siniestra y la velocidad fratricida. De esas pantallas fastidiosas con los minutos contados. Para las publicidades que comentan que para poder darse un beso en la calle tenemos que ser el ideal nunca alcanzado, el breviario de lo legitimado, lo legalizado, lo sometido al control de los poderes diarios… los diarios. A diario. Las mentiras. Organizadas en el calendario. Porque si nos besamos en la calle, donde quieren dominar e imponer la totalidad de su mentira, dicen que merecemos que nos abran el prontuario. No lo permitamos.
Quisiera nuestra diversidad en la calle.
Y besarla toda. Que nuestras barbas sean una y las tortas más ricas que nunca. Porque son ricas las personas cuando no consumen lo que marca la hora. Ni la vitrola. Ni la testosterona. Bien cagona. Sí, amor. La venimos remando hace tanto. Tantísimo. Y me comentan que les causamos estupor. Que somos el fin de la historia y de sus modelitos familiares de conservadoras llenas de sanguches… y prejuicios. No entienden. No quieren. Querernos es nuestro vicio. Como el Seba y Patricio… o la Meli y la Colo, que le avisaron al Javier. Y se vieron los tres. Y felices. Fueron juntos. Por eso no perdamos las ganas de darnos ese beso. Nunca lo permitamos. Vamos, rajemos de las luces bobas que nos marcan la senda y veamos qué pasa si vivimos las libertades. Con el dolor que nos cueste. Con la estructura que somete. Con el peso, la inercia, la bronca hecha nudo entre los dientes. Aunque sea, bonita, lo charlemos. Lo conversemos. Pensémonos. Critiquemolón. Ayudemosno. Que la Libertad se baje de la violencia teórica para que le hagamos el amor. En la calle. En lo público. Con él… y ella. También. Como podamos y nos salga pero que el casillero de la nada sea el de los que piensan que el amor viene prefabricado desde las elucubraciones macabras, blancas, como el jabón en polvo. Polvo que no se bancan.
Pero te confieso algo… a mí me gustaría que se besen en la calle.
Que se besen en serio. Como los hacemos nosotros. Engalanados de amor por lo que nos va pasando adentro. Que se besen sin marcas ni yuta vigilando. Que se besen sin obedecer. Que se saquen la obsesión de una vida en despojo. Porque se estarían equivocando si interpretan esto que te digo como un acto de intolerancia hacia ellos. Como si estuviera repitiendo su argumento desde otra esquina, vuelta o tuerca. No. Se equivocan. Ese beso que quiero darte en la calle y el callejón, ese beso público, único, lúdico, impúdico, poético, artístico y libertario, es el beso que deseo sea la vida de todos, todas, todxs y txdxs. Así quiero besarte. Para que la calle sea el encuentro y nuestro beso un motor. Quiero que nos vean en ese rincón anunciándoles que se puede ser, estar, vivir y sentir mucho mejor. Visibilizando el beso entre el monje y el doctor, entre el del lavadero y el cantante de rock and roll. El beso del Diego y el Cani. El que seguro le dio Sócrates a Platón, el de la Luna al Sol.  O, aquel; ¿te acordás? El que vimos en noche de monte entre todos los astros juntos en la libertad de su realidad: la inmensidad inabarcable que no cabe ni vale etiquetar. Ahí te quiero besar. Donde nos besemos todos. Pensando tan sólo en lo más puro de la libertad. Quiero besarte en la calle. Y quiero ver besando… en Igualdad.
A mí me gustaría besarte en la calle.
Por eso, vamos! Nos queda cerca. Barrio Güemes. Porque me inspiró. O acá, o allá o en cualquier lado. Pero arranquemos en nuestra Córdoba de color. La que se vende facha y conserva pero que adentro late de amores, Tosco, guitarras y fogón. La Córdoba nuestra sin dolor. La de rosa y siete colores donde bello ella, bella él, bello el remanso de nuestra cierta finitud. Pero ante ella misma, en esta misma vida, decorarla de tanta cosa bella que los traficantes del odio tengan que resignarse a unirse, rendirse, fundirse y luego, permitirse, darse ese mismísimo beso que quiero darte yo.
Te amo tanto, mi amor.


GGK. 12/09/16.


lunes, 22 de agosto de 2016

Luz.

Desde el tiempo que viene
En la luz te encuentro
Armado de pasiones
En la constancia del movimiento

Con intensidad variable
En el entendimiento humano
Del universo que se ignora
Por tanto ruido profano

La cotidianeidad emerge
En lo fugaz del calendario
Pero lo eterno resplandece
En el calor de tu abrazo

Implosionan los momentos
Se destiñen sordos los astros
Entre tanto cementerio ronco
Resuena fuerte tu canto

Y con la memoria embellecida
Me aferro a una gran nostalgia
Chapoteo en historias reprimidas
Que me devuelven a la vida.

Entonces quedará tu luz
La del primer encuentro
Como farol de la noche
Cual estrella y lucero

La que permite lo sano y profundo
Con la que libre vuelvo
En tantas formas de lo alegre
Mi guía en pleno vuelo

Y así en libertad resplandezco
Ante tu existencia me desnudo
Soy al arrojo del todo
Soy en la paz de tu mundo

Por lo que me sincero y quemo
Y así muere el tiempo en compañía
Perdido ya en tus manos
Difunto caigo de a ratos

Y es una galaxia tu sonrisa
Como el océano tan inmenso
Mi vida, sin más te lo confieso: 
Hoy la luz es en tu beso.

lunes, 7 de marzo de 2016

Antes

Fue anterior,
En cuevas y calles,
Sobre caminos entre árboles
Para llegar al agua que dará de beber a su enjambre

Fue anterior,
Al jornal devaluado
De patrones cobardes
Que quitan el alimento de sus manos

Fue anterior,
Al puño soberbio,
Del varón ciego de mercado
Que calma sus histerias de ego debilitado

Fue anterior,
Al abandono voraz,
Al escenario de luces y hieles
A la desnudez, el robo y el concierto de pieles

Fue antes,
De la opresión festiva
Que impuso la conducta,
Del color de uñas y el labial homicida

Siempre, antes
De esas marcas caras
Con mano de obra esclava
Para vestirlas de cadenas engalanadas

Fue antes,
Como las valientes junto a Zapata
De la selva gloriosa sin esperas largas,
Por una revolución que algunos creían macha

Anterior, siempre
A la pasividad inerte
Al estruendo del amor hiriente
A la miga como premio después del calvario

Anterior,
Al día de mañana,
Al día de ayer
A los días,
Al calendario

Antes,
Antes de todo,
Anterior a nuestros antojos,
Del patriarcado y sus despojos
Anterior
A machos y estafadores,
A los relatos estremecedores
Anterior
A toda belleza de llanto
Del mundo y el universo
Del mar y este verso
Antes,
Antes de todo...
Antes hubo una mujer de pie,
con puño en alto, con frescura en el rostro
y un horizonte de libertad floreciendo en su pecho

Antes, que la historia reencarnando
Antes, hubo una mujer luchando.


viernes, 11 de septiembre de 2015

Jenseits von Zeit und Wahn.

Wahnsinnig fühlt sich der Mensch,
dem es schwer fällt, anwesend zu sein.
Er meint es liegt doch an der Zeit
denn nur durch sie entsteht der Wahn.

Heute. Zeit als Grenze. Als Knast.

Er spricht von alten guten Momenten,
von Lilien, Rosen und glühenden Kerzen
Er versprach sich selbst schon mehrmals
dem Schicksal die Hand zu geben.

Gestern. Zeit als Gedächtnis. Als Vergangenheit.

Dem Menschen drückt es in der Brust,
Das Erlebte! viel schöner und bewegend!
Gleich danach der Kopf nach unten
und die laute Meinung "mir fehlt die Lust"

Morgen. Zeichen des Versprechens. Ziel. Zukunft.

"Das kommende wird uns erlösen",
denkt er mit tiefem klaren Grund.
Die Frage wird aber sofort gestellt,
Bist du mutig genug?

Zeit wird anders. Zeit wird voll. Jetztzeit.

Weder gestern, heute noch morgen.
Keinen Wahn, keinen unruhigen Ort.
Der Mensch erlebt das jetztige
voller Geschichten, voller Horizont.

Alles im Augenblick des Jetzigen.
Gleich in dieser genauen Zeit,
in der wir alle streben,
in der wir alle leben,
wo wir uns wieder daran erinnern,
dass gemeinsam kann der Frieden nicht mindern

Frieden!

Für uns zu erreichen,
für uns zu geniessen.
Zeit ist kein Wahn.
Zeit ist ständig werdender Neuanfang.
Tiefe neue Chance.
Ewig wahre Möglichkeit.


domingo, 10 de mayo de 2015

An die wahre Liebe

Oh! Liebe du mich!

Liebe du meinen Geist und Seele,
Liebe du meine tiefsten Ängste,
Liebe du mein Tal voller Träume
sowie mein Herz, von mir das Beste.

Liebe du mich voll und ganz,
Liebe mich mein Leben lang,
Liebe diese weite Sehnsucht,
Ich liebe dich heute, noch einmal.

Liebe mich um die Liebe zu spüren,
Um den Frieden zu erleben,
um Welten zu entdecken,
um niemals aufzugeben.                                                 

Liebe mich unbegründet,
Siehe! ohne Liebe ist alles dunkel,
Alles grau, alles laut, alles trüb und staub
Liebe mich unbewehrt, am besten unbegrenzt.

Denn ohne Liebe ist die Bühne leer,
das Blut wird kalt, die Wege gesperrt
Wahnsinnig, mit verlorenem Verstand     
Blind, suche ich noch nach deiner Hand.

Und wenn ich sie finde,
wenn ich dich finde
werde ich endlich ruhen
in Vollkommenheit der wahren Liebe.


GGK 10/05/15  

domingo, 1 de marzo de 2015

LAS GRIETAS.

Hay misterios que engendran y dan a luz pasiones
Inexplicables presencias, significados, lenguajes. 
Personas, símbolos y realidades.
Fallas, a priori incomprensibles, en el seno de un mecanismo casi-perfecto de imposición de verdades.

¿Fallas? Más bien grietas que se ensanchan.
Que fomentan paradojas y el afloramiento de contradicciones constitutivas de una identidad.
Grietas que, por su esencia, rompen y nos dividen. Nos separan y dirimen.
Anchas y profundas, sin embargo, no son las grietas del dolor. Son las endijas de una cierta luz.

¿Será cierto entonces? Que una grieta que divide finalmente... ¿reuna?
Siempre se piensa este acontencer por su hecho primero: la escisión.
Pero, ¿alguien se detuvo en su instancia última? ¿a donde fluye la división?
La hegemonía augura separación. La resistencia ve florecer unión.

¿Que una grieta devenga en manos unidas? ¿en candelabros reciclados?
¿en dignidades de día? ¿en caravanas de almas que agitan por la vida?
Resulta complicado pretender que así sea. Es complicado que así sea.
Miles teñidos de gris lo afirman. Lo repiten. No se puede. Nunca. 

La resistencia reconstituye el discurso y hace frente a las habladurías.
En más de diez años las grietas se empecinaron en quitarse el polvo,
Dejar de lado la vergüenza, la bronca y la desidía.
Ciertas grietas resultaron ser muy profundas. Casi que definitivas.

Otras muchas, más pequeñas y distintas, pero en esencia las mismas,
Llevaron el simbronazo de aquellas primeras por tantos descreídas.
Afirmaba la mano invisible: son eventualidades con destino de sumisión.
Destino unívoco de fracaso a pesar de tanta buena intención.

Un ideal indómito trajo consigo el giro oportuno. La violación de la inercia histórica.
El comienzo de un tránsito duro; de un abrirse paso contra todas las mentiras.
Una gran grieta que llegó arando el suelo desde un sur recóndito pero no dormido.
Primera insipiración. Heredera. Disrrupción completa. Cambio de paradigmas. Luz. Día.

Hora primera. Nacimiento de una lógica distinta. Con misión de romper... para unir.
La paradoja vuelve al centro. La necedad empecinada en el desacierto.
Las grietas se unieron representando e imaginando nuevas primaveras,
Que florecieran en ese profundo valle que abrieron. Regaron. Nutrieron.

La contradicción no es tal. Las grietas rompieron, quebraron, pero al fin unieron.
Abrieron un valle que quebró una llanura desértica y apagada. Seca. Maltratada.
En ese valle se sigue regando. También luchando. Resistiendo. Marchando.
Las grietas aún ensanchan el campo donde florecen miles y miles de flores.

¿A dónde fluye la división? Es nuestra incognita desenmascarada.
La división quebró un pasado de traición que hoy agoniza ante flores y mistol,
ante vinos y uvas, luces de color. Cantos y alegrías, banderas y trapos con sudor.
La división trajo compañeros a los amigos; las grietas, días a la luz.

Hoy se encuentran para celebrar el haberse dividido de aquel invierno triste de entrega. 
Con los pies firmes sobre el valle, con la alegría intacta de un nuevo florecer.
Con la convicción de que nos encontramos apenas frente al amanecer
Y la firme convicción de que mientras haya grietas nunca más habrá miedos.
Nunca más nos faltará el sol.

Las grietas se unen hoy. Se detendrán un momento, en una pausa cómplice.
Observarán hacia atrás y verán colores. Sonreirán. Reflexionarán.
Y al instante siguiente, continuarán. Hay mucho aún más allá. 
Este valle de victorias no se detiene en este solar. 

Aún restan horizontes y llanuras que quebrar.
Esciciones y contrastes que generar.
Para saber quiénes somos y dónde estamos,
qué perseguimos y qué fomentamos. 

En clave del todo, de la humanidad.
Somos las grietas que hoy celebran el paso hacia una nueva realidad.

GGK. 1/3/15.

domingo, 27 de julio de 2014

A Eva.

Abrigar la memoria en esta fecha,
es charlar con quienes viven,
porque cierta gente siempre es
y nunca muere.

Preparar un mate, sentarse a la mesa,
imaginar que se hace silencio,
cuando la invitada esboza su primer aliento,
eternizándolo todo en ese momento.

Se titubea un poco, se pestañea de más,
se busca traer de vuelta un recuerdo,
una palabra de agradecimiento,
algo que resuma tanta pasión, tanto tiempo.

Pensar el frío, pensar el mes
pensar en vez, por partes,
en la desdicha sin abrigo,
en vos, en mí, en este rincón de Argentina.

Es mediodía de Julio, el viento no ayuda,
la ventana acusa luz pero el sol no entibia
Me animo una palabra, una pregunta,
Eva, dígame, ¿qué hace acá este día?

"Vengo, vuelvo. En realidad, nunca me fui
Me resisto a irme. Estoy porque lo viví y sentí.
Lo que en vida terrena fui sigo hoy siendo,
porque soy en quienes no permiten el olvido"

¿Ser? ¿qué se es? Una pausa, una duda.
Imaginación mucha: ¿un recuerdo?
¿mera memoria? ¿Un emblema de lucha?
¿una foto para los archivos de la historia?

Muchas preguntas sobre la mesa,
ella las toma y responde con amor,
con esa esencia tan particular
de una manera de ser firme, enérgica y vivaz.

"Se es esto que hoy se respira.
Soy aquello que encomendé
y feliz veo que se realiza.
Soy derechos y vida que se amplían"

"Soy los jirones que dejé,
que se hicieron bandera.
Enarbolados, hoy me dan vida,
en cada necesidad, en cada barrio y en cada herida"

"Soy las victorias que alcanzadas
crean camino hacia las que faltan.
Soy lo que deseé ser desde que razoné,
que no hay odio que pueda con el amor de un pueblo"

"Soy este mate militante, esta invitación amable,
imaginaria y real, sincera y concreta.
soy esta charla y el agradecerte que me tengan acá,
en sus mesas, estando entre millones más"

"Y voy a seguir siendo, y volviendo.
Voy a seguir estando e interpelando.
Para que el 26 de Julio no sea despedida
sino que fuego en les descamisadxs y sus vidas"

Y en ese instante volví.
Esos segundos volaron.
Ahora miro al costado,
me aferro al termo y
cebo otro mate, emocionado.

¿Lo disfruto? No, lo comparto.
Ya no con Eva, ella se fue por ahí.
Se lo doy a quien tengo al lado.
Eso hubiera hecho ella, Evita.
Es una victoria más, un jirón de su vida.

GGK. 26/7/2014.

jueves, 15 de mayo de 2014

Life.

It burns, it stains, it bleeds, it creeps and let’s nobody see.
It cries, it lies, it tells me to be, it owes me, it destroys me.
The winds at night, the light at dawn, the rain fighting the sun,
the forsaken dream, the unfolded game that leads into the maze.

Where in? Where out? Where to ask? No answer in sight.
And nevertheless an abandoned organ plays a chord.
It sounds odd but yet amazing, blasting, it increases,
the tone, the force, the chord, the never ending song.

The challenge remains and the shadows arise.
It’s hope against fear, it’s hope through fear,
hoping nothing but killing the fear,
yet having certain doubts on the amount of tears.

Tears? What about thousands of those?
What about an ocean made of salty drops,
waving, fluctuating, maybe it’s joy, maybe it’s not
sometimes I drown, sometimes I just don’t

The rounded path of a perfect circle,
with a merciful beginning and a sure end,
full of misleading thoughts and winding ways,
of holes, fake thrones and deceiving threats

Symptoms of a moment, signs by the road,
sensations of a frozen future, of a dead end,
of cancellation and frustration, cold temptation
A final intuition? No fulfilling for this surviving motivation?

And yet I hear the song, I hear that odd chord,
The never ending music of the old organ, renewed
repeating key after key: there’s no limit for love,
there’s not a minimum chance of having it all lost.

A sort of teaching, like a tender smile of an angel,
that proves and shows that life is unlimited,
unrestricted, wild and worth of a million tries,
until the inner sun arises defeating all evil’s lies.

It’s life. It’s a certainty, it’s a chance for eternity,
it’s rough, it’s hard, sometimes a mistreatment.
It is that one place that I consider my perfect stage
for wonder and joy, for hope, love and that hug of yours. 


gegéka. 16/05/14

jueves, 7 de junio de 2012

Lágrima de historia.


Hoy una lágrima cae en las vértebras andinas, besando el frío de la nieve que tiene la palidez del pasado y del olvido.
Un cóndor se niega a descender de las alturas, un desierto se resquebraja por la soledad de la nada y aquella lágrima parece congelarse en la inmensidad que la drena, transformándola, sin dudas, en otra más, de tantas que se vertieron entre la vida y la angustia.
¿Qué representa una lágrima sola entre tanto deshielo de memoria?; ¿qué son las gotas de lagrimales que alguna vez se inflamaron de impotencia y penuria?; ¿será que abro estas dudas por no poder contentarme con historias mercantilizadas en nombre de Dios y la Virgen?  Repica mi pensar y encuentra su eco, en algún lugar de la America profunda.
Se trata de una historia por contar. Detrás de mí siento voces que calientan el invierno provocándome a gritar.
No la grito y la dejo que lo haga sola. Es que mi historia es evidente en las voces. La testifican los cerros y la bañan los lagos; toma el sabor de las salinas y la tempestad de la noche porque arde como el Sol del Inca que necesita de ningún norte.
Tierra extensa como extenso el testimonio. Tierra extensa que no vivió el jolgorio. Yacaré herido con metales propios; escupitajos de pólvora sin fe ni cruz; Amazonas libertario de la selva madre, con tintes de diversidad ambigua, de sabores a yuyo y fresca flor del sur.
Nunca es fácil que los nervios encuentren paz cuando el lecho de uno es un triste cementerio sin lápidas ni tapiales; tan solo una linealidad evidente, oculta tras un manto espeso y oscuro, pero que se hace tenue cuando se cierran los ojos agudizando los oídos, percibiendo aquellas voces que susurran encanto al que no se le permitió brillar.
Intento y percibo que hay un dulce canto que se esconde más allá y es cautivo, de este “más acá” tantas veces impuesto, tan obligado y compulsivo. Uno siente que llegó sin avisar, que se asentó, practicando la miseria de la barbaridad que con cara y rasgos pálidos, se civilizó a si mismo, y se encaprichó con su interés de ser verdad.
Imposiciones que han hecho que todo se torne confuso para la generación hija de la tierra y su antigüedad. Cadena y barrote sobre la luz de la propia identidad, descartada y dilatada. Hecha cenizas sin fénix, hecha burla de la capital, prosperidad del burgo, del acumulador de turno sin alma ni ideal. La identidad desteñida hasta tomar el color de aquel invasor de trueno, sobrante en su pecho e indomable en su ansiedad. Hombres muchos fueron atados, coronados con espinas y con sangre de rosal.
Y sin embargo, nos llegó una historia con portada santa y título de imparcialidad.
Algo esconde. ¿Cómo se evidencia? Pues, bueno, escuchen a estas voces cantar. Escuchen el relato con brillo del Potosí!
Ha sido sentenciado sobre este suelo que uno pisa, con apuro y con inercia, pero que esconde misterios obligados, secretos enterrados y un manantial de vida potente, agreste, alegre… ferviente… cordial.
Mi historia no es parcial. No se permite serlo.
Mi pluma llega entonces a denunciar…
Denuncia el silencio que guardamos todos y la militante complicidad. Denuncia el trasfondo oscuro, el manto ciego de tanta violencia material, expresada, resumida y perfeccionada en aquellas tres carabelas “pulcras” que no dejaron nada más, que unos grandes cilindros de plata escupiendo fuego sin cesar.
Mi historia reclama la memoria de aquella lágrima andina que nunca se terminará de congelar. Aquella lágrima es fuerza y fecundidad… como esta historia que no es fin sino destino de libertad.
GGK 7/6/12

sábado, 24 de marzo de 2012

24

Este 24 pensé
que sería lindo el día
si después de ser pueblo
me convertía en poesía
que emana de lo bajo
y realiza fantasías

Un 24 más que pasa
y la memoria que es terca
nunca cierra la puerta
y nos invita a beber
de su alma de justicia
con lágrimas de ayer

El 24 se acaba
pero los jóvenes gritan
desde el amor se organizan
deseando la vida 
la gloria de todos 
y las grandes conquistas

Aquel 24 fue silencio
este es ruido y melodía
de una música callejera
de un coro sin días
en el escenario del pueblo 
cantando está la alegría

El 24 nunca acaba
porque profundizó la lucha,
de abuelas y madres
que desafiaron al terror
para terminar componiendo 
una sonata de amor 

Mi 24 tuvo un grito
con un tono particular
un estruendo en la garganta
como fuerza sobrenatural
fueron mis 30.000 hermanos
que gritaban en ese lugar.

el 24 es todos los días
porque la tierra es de pocos
y la paciencia se marchita
todavía se vierte la sangre
de los que quieren ver vida
mi 24 es ahora
porque alguien me necesita.

viernes, 12 de agosto de 2011

Al silencio sin voz.


¿Cuánto se habla sin pensar? ¿Cuantos ríos hoy se volvieron a contaminar?
Siento que falta algo, siento una profunda falta de silencios, de, aunque mas no
sea, un silencio. Me falta escuchar el silencio.
Me falta escuchar que no se perdió la oportunidad de ser sabios en un mar putrefacto de algas y habladurías, que se juntan, que se castigan, que confrontan y no entienden nada... de la vida.
No me quejo de la opinión, pero me duele la ignorancia.
No me quejo de la libertad, pero me duele como la ultrajan.
Que se dijo! Que se habría! Han escuchado! a mi me dijo el sol! Pero nunca nadie buscó. Nadie se frenó. Nadie quiso entender que la verdadera opinión, la que alimenta, la que es fuerte y embellece al emisor, es aquella opinión fundada, trabajada, que se dedicó a ser una innovación en este mar lleno de muertos que se agranda cada vez que al silencio le falta su voz.
Manejados por Los Invisibles, esos escondidos con voces sin control. En toda esquina vierten sus griteríos de conmoción, de violencia, de asco, de desesperanza y de dictador... trasnochado dictador del volumen que no calla ni cuando ya se ha callado mi dolor.
Y si los han visto, nadie los vio. Pero manejan mentes y escarmientan al silencio del amor.
Odian a quien calla y piensa. Detestan a quien invita a callar. Esconden al silencio por ayudarme a pensar.       
Es tan bello el silencio. 
Ese que nos cobija para poder vernos a los ojos y encontrar en cada uno el universo... sin distancias.
Es, ese silencio, un amigo! Complemento de mis horas de búsqueda y reflexión.
Ese silencio se encubre y me acompaña cuando le pido permiso para gritar nuevos sueños con la voz de los dos.
No quiero dejar al silencio sin cuerdas vocales por querer ser mas sabio que él !
No quiero destruir el refugio que me da para buscar algo que se parezca a la verdad.
¿Sería demasiado un minuto de paz? Siento que va a ser alto el precio por no escucharlo hoy.
El silencio nunca muere aunque lo quieran matar.
El silencio nunca se acaba aunque lo quieran acabar.
El silencio va a existir aunque las vitrolas de la actualidad no lo escuchen.
El silencio va a vivir mientras alguien se calle y oiga su invitación...
A pensar y sanar. A ver a la mujer de los sueños sin tener que hablar.
A decirle todo y comenzarla a amar. Realizar en un silencio, dos vidas y una eternidad.
Quiero el silencio porque es el profesor, es el analista y mi marco de comprensión.

Quiero nuestro silencio de vuelta! El mundo clama por silencios!
En silencio quiero gritar las verdades de los que ya no tienen voz!
El silencio estará a nuestro lado el día que juntos lo rompamos.
Él, en su lecho de muerte, perderá su naturaleza ante un evento magnificador.
Algo habrá tenido sentido! Al fin habrá un pensamiento digno de valor!
Decir adiós al silencio, con palabras verdaderas y sabiduría en el corazón.


"Habla solo cuando tus palabras sean mejores que el silencio" - Dicho popular.



GGK - 12/8/2011

viernes, 24 de junio de 2011

Explosión.

Deseo tener en esta vida deseos de desear
Que mi vida sea un mundo y ese mundo la mar
Mar con olas, mar de sombras, mar de canto y de verdad
Lleno de vanidad insolente, lleno de intentos y de amar

Quiero sueños despiertos sin dejar de soñar
Quiero esas angustias que me hacen pensar
Deseo el agravio por intentar mejorar
y que se burlen de mi corazón por querer innovar

La tragedia y el asombro; la sonrisa, el llanto
Tener la piel endurecida de tanto andar
Pero mas dura la piel, mas profundo el gozo
de ser pobre entre los ricos y sonrisa en los escombros

No quiero un amor en vano, quiero amores tempranos
Quiero esperanzas locas, como en Nietzsche, el sabio
Estallar en desvaríos que puedan liberarnos
Quiero reconciliar lo divino con los planes del humano

Vuelvo a desear y no paro de pensar
Busco, busco y busco sin limites ni claridad
¿Sirven las historias que me hacen observar
que si por encontrar encuentro que he dejado de buscar?

Por eso mi espíritu desea enloquecer
Por épocas sin tiempo y ritmos sin compás
Una hoja en otoño con aires de estrella fugaz
Quiero la locura para ser libre, siempre y además...

En este anhelo de insanía poder ver mas allá
Porque le temen a la locura y su desopilante libertad
Verdades de sueños y cambio estructural
Nunca es la cordura una mera casualidad

Una linea, dos golpes
Ofensiva contra el sueño de soñar
Tu futuro, la academia
La vigencia de la bestia cultural
Mi locura, la cárcel
El miedo, la maquina demencial
Mi locura,
Mi cárcel,
Mi refugio,
Mi bienestar.

Deseo lo que quiero porque quiero libertad
Entre delirios y locuras, abro los ojos y diviso dignidad
Corramos hacia ella gritando sin parar
Es que en cualquier momento nos encierran
por nuestra falta de decoro ante la (o)diosa Normalidad

Deseá, Soñá ! Enloquecé... Explotá !


GGK 24/6/2011

lunes, 20 de junio de 2011

Capital contradictorio. Billetes sin valor.

  • Que paradójico e intrigante es pensar que los mercados reniegan de la intervención del estado en su accionar a menos que caigan en una crisis de la magnitud actual y que amenaza la integridad de la mismísima UE. Es entonces que los mercados se convierten inmediatamente en pro-intervencionismo y claman por el salvataje del estado. 
  • El neoliberalismo es el puro oportunismo, la innegable estrategia del egoísmo de pocos para perpetuar su existencia "cueste lo que cueste y caiga quien caiga"
  • Es también una muestra de la impureza de quienes sostienen esas posturas. Dejan en claro su falta de compromiso con un ideal o una visión, en definitiva, de construcción conjunta de futuro para todos.
  • Los mercados y el capital no pueden por si solos buscar una construcción de justicia social ya que la naturaleza misma de estos es el egoísmo y la acumulación de bienes al menor costo posible.
  • Es en definitiva algo que sucede en el interior del hombre consumidor/consumido. El hombre de la posmodernidad, el "Homo-Pupus" (el hombre que mira su propio pupo, el hombre egoísta...). Es un enfrentamiento entre aquellos que resignaron a lo largo de sus vidas los sueños de un mundo (mas) justo y/o aquellos adoctrinados en que el mundo nunca puede llegar a ser justo y equitativo contra aquellos que creen que la esperanza, la lucha y el bienestar compartidos en comunidad son en definitiva, ganancia para el prójimo y aun mayor ganancia para uno mismo.
  • Entonces si la sociedad "posmo" de los salvavidas de plomo te dice que soñar y ayudar es en vano, alegrate! Es en ese momento que se hace obvio, que alguien necesita de tu sueño y de tu utopía, no por los sueños y la utopía misma, sino porque el producto de ellos son pasos, caminos y kilómetros... Pasos, caminos y kilómetros que te llevan hasta ellos... Ellos que no saben qué es el dinero y el mercado, pero sí saben esperar a que alguien llegue algún día y les de una cobija, porque esta noche ellos están pasando frío.
  • El hombre necesita hombres y también los necesita el mercado. Con la diferencia que el prójimo te trata como lo que sos, un hombre... El mercado te trata de mercancía.
  • La eterna paradoja del que tanto compró y acumuló que cuando vio a los pobres riendo quiso vender todo a cambio de un poco de amor.

GGK - 20/6/11

miércoles, 15 de junio de 2011

Soy cristiano y pido perdón. (I'm sorry. I'm a christian.)

Soy cristiano y pido perdón.

Perdón por la forma en que llego y me presento
Tan pulcro y lleno de fe... Tan lleno de mí
Juzgando tu salud espiritual por las palabras que dices
Y por la forma en que te vistes, y por las cosas que haces
O quizá... solamente juzgándote a ti.

Perdón por la forma en que vivo mi vida.
Tan confiado en mis propias creencias
Que nunca se me ocurriría pensar que puedo pensar en las tuyas.

Perdón por las guerras.
Cruzados envueltos en marfil, montando sementales y desenvainando espadas
Con tanto espíritu que si el Espíritu mismo hablara, no oirían
Pero verás, la espada del Espíritu no era una espada, mas esta era la palabra
Y la palabra era con Dios y la palabra era Dios
Y esto predicaban mientras marchaban hacia la Tierra Santa
Cantando y proclamando, matando y destrozando
Purgando y sanando.. violando y robando
Es irónico que llenaran sus bolsillos en nombre de Dios
Tal como los líderes que llenan sus bolsillos en el nombre de Dios
Tal como esa gente que cuesta soportar porque siempre levantan sus manos
Y propagan su fe y odio en el nombre de Dios

Perdón por tomar el nombre de Dios en vano
O mejor dicho, perdón por manchar el nombre de Dios
Defendiendo mis acciones egoístas como parte de la voluntad de Dios

Perdón por ser intolerante
Por querer sermonearte
Por querer discutirte
Por no dejarte hablar

Perdón por no desandar el camino
Por ser un cristiano critico/hipócrita
Criticando tu forma de vida pagana mientras la mía se da forma a sí misma
Tal como el pelo de los tele-evangelistas
Tan brilloso y firme
Mientras sus encantadoras palabras se mecen en tus oídos

Pero veras, ese es mi mayor miedo
Que los pasos que sigo no avalen las palabras que digo
Y que cuando hable, lo único que escuches de mi
Sea nada más que un débil cristiano critico/hipócrita
Haciendo una cosa pero diciendo otra
Amando a mi amigo pero odiando a mi hermano
Es un show

Perdón por embriagarme los sábados
E ir los domingos a la iglesia a orar
Por mis amigos que se embriagan los sábados

Y en ese momento
Perdón por reducir la iglesia a los bancos y la cruz
A las paredes y el campanario
Porque sabes, la iglesia no es el edificio
La iglesia es la gente

Perdón que te odie por ser gay
Perdón que te condene al infierno por ser gay
En vez de amarte me ciego en ira
Con mi boca amplia llena de condena
Ojos abiertos pero sin ver que tu eres lo mismo que yo...
Un simple ser humano

Perdón que solo salgo con amigos cristianos
Y hacemos lindas cositas cristianas
Como cenas juntos y noches de juegos de mesa
Mientras esa misma noche un hombre vuelve a golpear a su mujer
Mientras algún vagabundo muere otra vez
¿Así es que mi gente se comporta?
Pero acá estoy con los mismos amigos de nuevo
Pero ves, me olvido siempre de que Jesús no vino
A pasar su tiempo con líderes y señores
No,  lo pasaba con los lisiados, con los pobres y con las putas

Amor.

Perdón por la historia.
Por tribus nativas arrasadas en el nombre de la iglesia.
Troncos ardiendo, estómagos retorcidos y añorando justicia
Madres gritando e intercediendo
Intercediendo por los jóvenes
Mientras son arrastrados hacia escuelas-conventos
Donde serán abusados
Perdón por no querer conocer tu cultura
En vez, solo vine a predicar el evangelio... Y la plaga

Perdón por pararme frente a las puertas de las clínicas de aborto
Gritándole a niñas de 15 años mientras entran
En vez de esperarlas en la puerta trasera para abrazarlas mientras se retiran

Perdón por llevar mis guerras y mi fe a tus tierras
Cuando fue en tus tierras que mi fe nació
Y en el ojo de la tormenta me doy cuenta
De que si Dios es Alá y Alá es Dios
¿Porque entonces disparamos en vez de compartir?
¿Porque la agresión en vez de aprender?
¿Porque guerreamos en vez de caminar juntos?
¿Porque nos cerramos en vez de charlar juntos?
¿Porque bombardeamos en vez de partir el pan juntos como hermanos?

Ves. Pienso que Dios mira hacia abajo y se entristece
Y desde su trono a la derecha del Señor
Jesús se pregunta ¿dónde está el amor?
Y si necesitamos que Will-I-Am y Justin Timberlake
Se comiencen a hacer la misma pregunta
Entonces ¿hacia donde mierda nos dirigimos?

Así que tomaré este escenario como mi templo
Y este micrófono como sala de confesión
Y en la presencia de Dios, de los pocos
Y de los bendecidos; confieso que...

Soy cristiano y pido perdón.

Autor: Christopher Tse.
Traducción: Gustavo Krämer.